Cápsulas de Amor

 

He aquí algunas de mis reflexiones a las que llamo Cápsulas de Amor®

 

De su libro titulado: Cápsulas de Amor: Medicina para el Alma®

Con 52 reflexiones para sanar el alma, y mucho más. ¡Cómpralo!

(Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor.

 

Temas:

 

Frustración

Impaciencia

Indecisión

Miedo

Paz Interior

Soledad

 

Pagina Anterior [Ir]

Ansiedad

Arrepentimiento

Consuelo

Dominio Propio

Éxito

Fracaso

 

 

 

 

 

 

 

 

DESCANSA EN LA JUSTICIA DE DIOS (FRUSTRACION)

 

¿Luchas y no alcanzas la meta? ¿Miras a tu alrededor y tal parece que los que hacen mal y son injustos siempre prosperan? ¡Oh, cómo quisieras hallar justicia y respuestas para tantas preguntas! Tal parece que la vida está más llena de preguntas que de respuestas. Las circunstancias que nos aquejan y las presiones sociales pueden llevarnos a la frustración. Job fue un ejemplo vivo: no encontraba respuestas para tanto sufrimiento en su vida. Para sus amigos, su enfermedad y sus perdidas se debían a un castigo por su pecado. ¿Has pensado así? Tal vez ya hayas dicho: ¿Qué he hecho yo para merecer este castigo? Créeme, no siempre lo malo está relacionado con el pecado. Tal vez no lleguemos a obtener todas las respuestas a las miles de preguntas que a diario nos hacemos, pero no cabe duda de que Dios es la verdadera respuesta a todas nuestras interrogantes. Cuando le conocemos, de la manera como Job le conoció, no de oídas sino buscando en verdad su rostro, encontraremos que Dios es justo y confiable. ¿Cuál es tu actitud hacia Dios? ¿Mides el amor de Dios para contigo por los bienes que posees o el éxito que obtienes? Déjame decirte que el éxito para Dios está en el corazón de las personas y no en la prosperidad externa.

Quizás encuentras injusto el que un malvado progrese y todo le aparente ir de maravillas. Mas como decía mi madre: "a cada lechón le llega su noche buena". No hay dudas de que las consecuencias del pecado tarde o temprano alcanzan al pecador. Procura, tú, ser obediente a Dios y déjale todas las cosas. Descansa en su justicia.

Algunos de los nombres de Dios nos muestran su carácter: Justo, Fuerte, Consejero, Padre Eterno, Príncipe de Paz, Admirable, Poderoso. Él lo sabe y lo puede todo. ¿Enseñará alguien a Dios sabiduría? ( Job 21:22). En medio de tu frustración, que tal si decides poner en las manos de Dios tus interrogantes y a afinar bien tus oídos; de seguro le escucharás decir: " Espera, yo tengo el control de tu vida. Confía, yo tengo cuidado de ti. Sólo pon en mí tu mirada y yo te haré vencer"

Receta: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? " (1 Juan 5:4,5 )

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

 

Regresar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAMINO A LA DESOBEDIENCIA (IMPACIENCIA)

 

Un minuto pasa rápidamente, excepto cuando estamos mirando el reloj. Es entonces cuando un minuto nos parece eterno. A menudo vemos como el tiempo avanza y nada cambia a nuestro alrededor, peor aún, parece que todo empeora. Comienzan las preguntas a golpear nuestra mente: ¿Se habrá olvidado Dios de mí? El salmista David solía expresarle sus verdaderos sentimientos a Dios: "¿Hasta cuando, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?" Así pensamos cuando sentimos que Dios actúa más lentamente de lo que deseamos. Esperar la ayuda de Dios a menudo no nos parece fácil; pero si lo hacemos, recibiremos grandes beneficios. Las bendiciones no llegan a menos que pasemos por la prueba de la espera. A veces actuamos como si quisiéramos torcerle el brazo a Dios, para que actúe aprisa y como queremos. Hacemos promesas y hasta sacrificios, pero para Dios lo mejor es la obediencia.

¿Sabes qué nos lleva a la impaciencia? La duda. Dudar de que Dios tenga el control de nuestras vidas nos lleva a la impaciencia, a la desesperación, y por último, a la desobediencia. El problema es que la desobediencia acarrea terribles consecuencias. Abraham, el padre de la fe, supo esperar con paciencia y obtuvo la promesa de Aquél que juró por sí mismo no habiendo alguien mayor, nuestro Dios. Esperó 25 años desde que Dios le prometió un hijo, pero Dios cumplió su promesa porque Él es la verdad. Dios no miente. Lo que el incrédulo obtiene con sus fuerzas puede, quizás, durar lo que dure su vida. Lo que el hombre de fe obtiene, perdura para siempre. Espera con paciencia en Dios y Él hará siempre lo que es mejor para ti.

Cuando David hablaba con Dios, y vaciaba todo lo que había en su corazón, siempre terminaba alabándole, pues conocía y tenía fe en la misericordia de Dios. He escuchado definir la paciencia como la ciencia de la paz y la paz nace de la confianza en Dios. No te impacientes, sólo confía y espera en Dios.

Receta: "Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios." (Salmos 40:1-3)

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

 

Regresar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SE COMO EL GIRASOL (INDECISION)

 

¡Que difícil se hace a veces tomar decisiones!, sobre todo aquellas que implican cambios drásticos en nuestras vidas. Nuestra mente se perturba y el corazón suele a veces confundirse. Pues la mente se resiste a hacer lo que le dicta el corazón; y el corazón no está de acuerdo con lo que dicta la razón. Sin embargo cada día tenemos que tomar decisiones y hay ocasiones que las tomamos a la ligera e ignoramos que hay decisiones cuyas consecuencias nos perseguirán toda una vida y más aun, hay decisiones que repercuten hasta la eternidad.

Muy a menudo los que nos aman, buscan protegernos y pueden presentarnos grandes tentaciones para que cambiemos nuestra decisión y hagamos lo que ellos creen es mejor para nosotros. Debemos tener cuidado. El plan de Satanás es que nos complazcamos a nosotros mismos y echemos a Dios a un lado la voluntad de Dios para nuestras vidas. Por eso antes de tomar cualquier decisión, es bueno hacernos éstas preguntas: ¿Esto agrada a Dios? ¿Me trae paz o me inquieta? En cada paso que demos, debemos buscar agradar a Dios. Si es un empleo, analiza. ¿Me da la oportunidad de tener tiempo para mi familia y tiempo para ir a la iglesia? Esto vale más que cualquier salario que puedas obtener. Un buen salario, no debe comprometer el tiempo de aquellos que deben estar primero en tu vida. Mejores bienes materiales no garantizan la felicidad. He visto muchos matrimonios destruirse a causa de ésto. En Proverbios un libro lleno de sabiduría de Dios dice: "Mejor es un bocado seco, y en paz, que casa de contiendas llena de provisiones." (17:1). La paz en tu interior sólo llega cuando sabemos que estamos en la voluntad de Dios.

Así como el girasol busca los rayos del sol, así debemos buscar nosotros la luz de Dios en todo tiempo. Los pensamientos de Dios para nosotros son de bien; son pensamientos que aclaran la mente y traen paz al corazón. Sé que quieres ver el camino antes de confiar en Dios, desde ahora te digo que esto hará que el camino te sea más largo. Te aseguro que seguir a Jesús te hará más fácil el camino a Dios. No dude de la capacidad de Dios para ayudar. La duda hará que la tentación acapare tu mente y tomes malas decisiones. Al momento de tomar la decisión, hazlo a la luz de la Palabra de Dios. En ella sí hay garantía.

Receta: "Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." 1 Juan 2:16-17

 

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

Regresar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MIEDO QUE ENVUELVE (MIEDO)

 

Recuerdo que cuando era niña, la oscuridad me aterraba. Detestaba el momento en que se apagaba la luz y aún no me había quedado dormida. ¡Qué delicia sentir los brazos protectores de mis padres cuando tenía alguna pesadilla y, mejor aún, cuando me permitían en esa ocasión dormir junto a ellos!

Aun cuando somos mayores cargamos con muchos miedos: miedo a la soledad, a la enfermedad, a la muerte,...¡ a tantas cosas! El miedo es como una sombra negra que nos envuelve y nos impide ver con claridad lo que nos rodea. Vemos cosas terribles donde no las hay. Todo esto nos carga y nos impide disfrutar del hermoso recorrido por la vida. Jesús dijo: "Yo soy la luz del mundo", y esa luz puede y desea disipar esa sombra negra que te envuelve. Él es la luz que disipa las tinieblas que te aterran, que paralizan tus pies y te impiden avanzar en la vida.

La Biblia nos relata lo que aconteció en un momento cuando los apóstoles se encontraban solos en alta mar en medio de un viento contrario. Jesús, que se había quedado en la orilla, caminó sobre las aguas y les alcanzó. Ellos se asustaron, pues pensaban que Jesús era un fantasma; mas Él les dijo: "Ten ánimo, Yo soy, no temáis." Y es así, cuando nos llenamos de miedo, vemos fantasmas donde no los hay, todo lo vemos sombrío y no podemos pensar con claridad. Jesús dijo: "No se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo, creéis en Dios, pues creed también en mí." Pero hay un gran abismo entre creer en Dios y creerle a Dios. Muchos creen que Dios existe, pero no creen en lo que Él dice.

Dios puede y sabe conducirnos por lugares seguros; puede y sabe cómo hacer que nuestros pies no tropiecen; puede y sabe cómo defendernos de todo mal. Sí, ¿pero qué puedo hacer para eliminar mis miedos? Sólo necesitas confiar en Él, en su amor y en su poder. Así como confiabas en los brazos de tus padres para sentirte protegido y seguro, ¡cuánto más podrás confiar en Aquél que dio su vida por amor a ti y por amor a mí! Jesucristo desea llenar de amor tu corazón y darle valor y fuerzas para luchar. Escrito está, sólo el amor de Dios echará fuera TODO temor. Acércate hoy, refúgiate en Él y hallarás descanso para tu alma abatida a causa del miedo aterrador, de ese miedo que te hace dudar de que Dios pueda cuidarte. Tú no estás solo, el Espíritu Santo es tu guía, tu consolador; el que quita tus dudas y trae paz a tu corazón. Busca llenarte cada día de su presencia y el miedo no hallará cabida en ti.

Receta: "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." (Juan 14:26-27)

 

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

 

 

Regresar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LO QUE SOLO DIOS SABE DAR (PAZ INTERIOR)

 

Siempre he pensado que uno de los problemas del campo de la medicina es que a menudo olvida que el ser humano es cuerpo, mente y espíritu. El médico trata el cuerpo, el sicólogo o el siquiatra la mente, pero generalmente el espíritu es ignorado. Una persona débil espiritualmente tendrá poca o ninguna posibilidad de enfrentar los embates de la vida en forma exitosa. Podría decir sin temor a equivocarme que cualquier condición de salud, ya sea física o mental, podría sanar o mejorar significativamente si el espíritu de esa persona estuviera fortalecido.

Sin embargo, ¡hay tanta gente hoy día que se ocupa tanto de su cuerpo! Son billones y billones de dólares los que la gente gasta en productos de belleza, cirugía plástica, etc. No está mal querer uno verse atractivo, pero Pablo en la carta a los Romanos trae a colación la importancia de ocuparnos del espíritu. Nos dice que "ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz."

¿Sabes cuántas personas saludables carecen de paz? Lo tienen todo, pero es como si estuvieran muertas en vida. Son las que se olvidan de alimentar su espíritu porque andan muy ocupadas en los placeres de la carne. Sin embargo, he podido compartir con personas sumamente enfermas que gozan de una paz interior tan inmensa que sus rostros reflejan la alegría de estar vivos.

Dios es el experto en las cosas del espíritu y el único que prometió dar paz no como el mundo la da. El da la paz que permanece aun en medio de la escasez, de la enfermedad, del dolor y de la prueba. Es esa paz que nace de la confianza de entender que Dios, Creador del Universo y el Todopoderoso, tiene cuidado de nosotros, tiene cuidado de ti. Jesús nos advirtió que en el mundo tendríamos aflicciones, pero que podíamos vivir confiados porque Él
había vencido al mundo. Su paz no es pasajera como lo es la del mundo.¿Quieres encontrar verdadera paz? Necesitas venir a Cristo, conocerle de cerca y no de oídas. Convencerte por ti mismo o misma que es sumamente confiable, fiel y amoroso. Además, Dios es quien único puede llegar a esa parte de ti donde ningún ser humano puede llegar; Él es quien único puede llegar a tu área espiritual, para sanarla y fortalecerla.

Tu cuerpo es como una casa. Y tal vez sea hora de que dejes de concentrarte en la fachada y te ocupes de que los cimientos de tu casa estén seguros. Y eso sólo es posible si edificas tu casa en la roca, que es Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador. ¿Por qué no haces una cita hoy con el médico de los médicos y comienzas por alimentar y fortalecer tu espíritu? Con Él no hay que hacer cita previa; Él dice: "Clama a mí y Yo te responderé". Que tal si clamas ahora mismo y le dices como el salmista: "Crea en mí oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí." Te aseguro que si lo haces de todo corazón, pasarás de muerte a vida. Dios te bendiga rica y abundantemente.

Receta: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo." (Juan 14:27 )

 

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

Regresar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MANANTIALES EN EL DESIERTO (SOLEDAD)

 

La soledad es como caminar en un desierto, se siente el alma sedienta y sofocado el espíritu. La única compañía es la tristeza, quien llena de angustia y de pesar el corazón. Hay cansancio, se camina lento, se suspira fuerte como buscando aliento. La boca se siente seca, nada la sacia. ¡Cuánto se anhela un refugio, un lugar seguro donde descansar!

Todos en un momento dado hemos experimentado la soledad. Es como sentir que nuestra alma desfallece, sintiéndose hambrienta y sedienta de amor, de calor humano. Algunos tratan de disipar ese sentimiento rodeándose de mucha gente, fiestas, discotecas, etc.; y otros se convierten en adictos al trabajo; pero sea como sea, una vez llegan a su hogar, ese sentimiento aflora nuevamente.

Podríamos pensar que ese sentimiento sólo lo experimentan aquéllos que no han conocido a Dios. Eso no es así. Dentro de las iglesias hay gente viviendo en el desierto; personas que se sienten rechazadas, heridas. Quizás porque cuando necesitaron amor no lo recibieron o cuando lo dieron no fue correspondido. Son almas que como el profeta Jeremías claman: "¡Oh, quién me diese en el desierto un albergue de caminantes!" (Jeremías 9:3); un lugar donde puedan sentirse seguros.

Hay uno que puede convertir el desierto en estanque de aguas y las tierras secas en fuentes; uno que abre ríos en la soledad; uno que ama al afligido y oye al menesteroso; quien no le desampara, sino que espera paciente a aquel que anhele beber AGUA de su manantial. Lo bueno de esta agua es que no tiene costo alguno, es gratis. Sólo hay que pedirla y quienes la beben no tienen sed jamás; la tristeza se convierte en gozo y los pies cansados se aprestan para ofrecer de esa fuente a los sedientos que encuentran en su camino. El enemigo de las almas continuamente quiere que creas que no eres amado, que no eres aceptado y te lleva a vivir en el desierto. En cambio, Dios quiere convertir tu desierto en una tierra donde fluya el amor, su amor...¡en abundancia! Allí, donde Él saciará tu sed de ser amado y te hará sentir confiado, seguro. Dios es ese lugar. La palabra de Dios dice: "el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente." ¿Habrá un lugar más seguro que éste? No permitas que el enemigo te mantenga en el desierto, clama hoy a Dios y su amor fluirá en ti como manantiales.

En medio de tu desierto levanta tus manos, levanta tu voz, y Él te oirá, te tomará de la mano y te dará de beber. Aún más, lavará y limpiará tus heridas; y te dará refugio. Tus sendas serán de justicia y en tu garganta habrá cántico de libertad. Dios es la fuente verdadera, de donde brota el agua de vida como un manantial. Pide, no temas; Él te la dará.

Receta: "Convertiré en soledad montes y collados, haré secar toda su hierba; los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques. Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé." (Isaías 42:15-16)

 

Cápsulas de Amor®
( Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor

 

Regresar

 

 

Dejame saber si te han sido de bendición...puedes enviarme un E-mail: