Jesús dijo: el que tenga oidos para oir...oiga. Y en estos últimos tiempos hay que abrir nuestros oidos espirituales para escuchar la voz del Espíritu de Dios, hablar a nuestras vidas.

 

¡Ven, Señor Jesús!

Predicaciones

He aquí algunas de mis predicaciones. No olviden que Jesucristo dijo:"el que tenga oídos para oir...oiga".

Dios les bendiga,
Miriam Cruz
Buscando Seguridad
Tomando Accion
Agua Viva
El Pan Necesario
Victoria en la Adoracion
Temor al Hombre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BUSCANDO SEGURIDAD

 

 

Isaías 30:1-2: "Ay de los hijos que se apartan dice Jehová; para tomar consejo , y no de mi ; para cobijarse con cubierta y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado. Que se apartan para descender a Egipto, y no han preguntado de mi boca; para fortalecerse con la fuerza de Faraón y poner su esperanza en la sombra de Egipto."

 

En esta palabra Dios está hablando al pueblo de Judá por medio del profeta Isaías. Judá era el pueblo de Dios y estaba haciendo alianza a escondidas con Egipto (un pueblo pagano), para defenderse de Asiria. Judá le tenía temor a los Asirios y deseando buscar seguridad, refugio rápido, volvió la espalda a Dios. Un pueblo que había conocido el poderío de un Dios Todopoderoso, como Jehová de los ejércitos, en medio del temor se aparta de Dios para buscar consejo, ayuda de otros.

 

Y pregunto yo: ¿Estaremos haciendo lo mismo? Si le preguntas a cualquiera en el camino, aun al peor de los asesinos si cree que Dios existe, te dirá que sí. Oye y si tu les preguntas si sabe quien creó los cielos y la tierra te dicen: Dios. ¿Y tu crees que Dios es poderoso? Contestan:¡Claro! La gente de Judá adoraba a Dios en el templo en Jerusalén, hacían rituales para Dios. Pero en el momento de la prueba, ante el temor, como que encontraron que Dios no era suficiente y comenzaron a escondidas a buscar seguridad en otros lugares, rebelándose contra Dios.

 

Hay gente que al igual que el pueblo de Judá se ha rebelado contra Dios. Gente que cuando alguna situación los aterroriza o les llena de ansiedad, sale a buscar ayuda, consejo y alivio en todas partes esperando encontrar una salida. Buscan en los vecinos, amigos, espiritistas, síquicos, curanderos, astrólogos y se olvidan de buscar a Dios. Hay gente que prefiere poner su confianza en el hombre y no en Dios, pero la palabra de Dios dice en Jeremías 17:5 y 7: "Maldito el hombre que confía en el hombre y se aparta de Jehová; mas bendito el hombre que confía en Jehová, será como el árbol plantado junto a las aguas, que sus hojas estarán siempre verde y aunque venga la sequía no se fatigará y no dejará de dar fruto." Esto mismo hizo Judá y Dios les advirtió que volverse a Egipto para adquirir fuerza militar no los salvaría, sólo Dios podía hacerlo. Esta gente al igual que mucha gente hoy día prefiere buscar la protección en aquellos o en cosas que no tienen el poder que tiene Dios. Insólito pero cierto. Buscan su seguridad en la fama, en el dinero, peor aun en las drogas y el alcohol... pero al igual que a Judá, buscar la alianza con el pecado, traerá destrucción espiritual y física.

 

Y al igual que hoy, Dios envió a Isaías, un profeta de Dios a advertirles cual sería su fin. Dice el versículo 2, de este versículo que añadirían "pecado sobre pecado" y todos sabemos lo que dicen las escrituras en Romanos 6:23 "que la paga del pecado es la muerte." Esta gente al igual que sucede con muchos hoy en día, creían que podían ocultarse de Dios. Hay gente que al igual que estos judíos, van a las iglesias, pero su seguridad no es Cristo, su seguridad es la fama, el dinero, los bienes que poseen. Tal vez su seguridad sea Chango, Walter Mercado, pero cargan una medalla de un Cristo crucificado. Y en eso han creído; en un Dios del pasado que murió en una Cruz, pero no en un Cristo vivo, en un Cristo resucitado.

 

Oigan, lo lindo de ésto es que al pueblo de Judá no le cayó bien lo que les decía el profeta Isaías. Es que a la gente no le gusta que les digan la verdad. Es más, odiamos a las personas que nos confrontan con la verdad. Quisiéramos borrarlas del mapa. Preferimos las mentiras; ¡más aun cuando nos hacen sentir más seguros o alagados! Hay gente que cuando tu le confrontas con su pecado, te dicen: ¡tu eres un exagerado! Desean oír cosas bonitas que le hagan sentir que lo que están haciendo, está bien. Pero la mentira es artimaña de Satanás, un lazo que el enemigo te tiende para adormecerte, para que no enfrentes la realidad. Pero tarde o temprano se cumplirá la palabra de Dios, que todo lo oculto saldrá a la luz. Y entonces vendrá tu vergüenza y lamento.

 

Al igual que Isaías, aunque yo no soy profeta, acepté la invitación primeramente de parte de Dios para traerte el mensaje de su Palabra y quizás ya algunos estén molestos con el mensaje. Quizás algunos estén buscando la forma de no oírlo. Pero el mensaje detrás de la confrontación es uno que trae buenas noticias. Este es en sí el mensaje:¿Quieres protección, seguridad perdurable?; vuélvete a Cristo, al único que puede salvarte. ¿Hasta cuándo, buscarás en cisternas rotas, el agua que necesitas para saciar tu sed? Cristo es la fuente de agua viva.

 

El pacto de Dios con Salomón que aparece en 2 Crónicas 7:14 sigue vigente para este barrio: "si se humillare mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado; y orare, buscare mi rostro y se arrepintiera de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados y sanare su tierra."

Dios es Dios sin nosotros o con nosotros, pero nosotros separados de Dios nada podemos hacer. Sólo bajo la sombra del Omnipotente estaremos seguros. Él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos.
Persistir en el pecado traerá más dolor, mas angustia; Arrepentirse traerá bendiciones de parte de Dios.

 

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TOMANDO ACCION

 

Mateo 7:7: "Pedid y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla; y al que llama se le abrirá."

 

Jesús siempre ha sido portador de buenas noticias para la humanidad. Jesús deseaba que el mundo entero supiera que Dios, su Padre, está accesible a todo aquél que le busca, que Dios se complace en bendecir, en conceder el anhelo de los corazones a aquellos que se deleitan en Él y lo mejor de todo es que Dios está presto a abrir sus brazos para recibir a todo aquel que clama a él, no importa en la condición en que se encuentre. Pero para esto, hay que tomar acción. No se puede uno cruzar de brazos.

 

Pedid y se os dará

Hay gente que quiere obtener muchas cosas, pero no pide. Gente que prefiere morirse de hambre antes de pedirle un favor a alguien. Santiago en el capitulo 4 nos habla algo importante con relación a esto de pedir y recibir:"Combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis porque no pedís." Cuanta gente vive luchando, peleando, por obtener lo que anhelan. Son capaces de llevarse de frente al que se interponga en su camino. Luchan y pelean pero no obtienen nada porque luchan en sus propias fuerzas, en su propia sabiduría. No le piden a Dios, porque piensan que pueden resolverlo por ellos mismos. Es mas no le piden a Dios porque el orgullo es tan grande que quieren llevarse el crédito ellos solos. Están llenos de codicia, envidia y rabia, pero Jesús dice: "Separados de mí, nada podéis hacer."

 

Algunos dirán, ¡¡pero yo le pido y no recibo!! Otro punto bien importante que menciona Santiago en este mismo capítulo es con relación a que pedimos y no recibimos, porque pedimos mal, pedimos cosas incorrectas. Mira lo que dice Jesús en los siguientes versículos 9 y 10 Jesús quieres que conozcas la bondad de su Padre, un Padre amoroso, que sabe dar cosas buenas a los que le piden. Hay una palabra clave: cosas buenas. Trae el ejemplo de un niño que le pide al Padre pan y pescado. Estas cosas son buenas. Tal vez estas pidiendo y no encuentras que recibes. Tal vez estás pidiendo una serpiente venenosa en vez de pan. Te pregunto:¿un padre sabio, le daría a su hijo algo que le perjudicara? Tampoco Dios. Este niño pedía elementos muy necesarios, pan y pescado; pero a veces pedimos cosas que nos hacen daño: pan: alimento espiritual, lo que nos ayude a crecer y mantenernos en el camino. No serpientes que nos arrastren al pecado o la perdición. Y muchos dirán, pero lo que yo pido no es malo, no es pecaminoso. Quiero ser predicador y no es malo, grabar un disco para alabarle, eso no es malo, un auto para ir a la iglesia sin problemas. ¡Ah!, ¿pero te has detenido a pensar en cuál es la verdadera intención de tu petición? ¡Evalúa! ¿Estás buscando para ti grandezas, reconocimiento, admiración, placer? Santiago continuaba diciendo en el versículo 3 del capitulo 4, que pides para gastar en vuestros propios deleites y amados, Dios no puede ser burlado. Mas en 1 Juan 5:14 dice: "y esta es la confianza que tenemos, que si pedimos a Dios conforme a su voluntad, él nos oye." Hay un punto clave aquí, conforme a su voluntad. No como yo quiero, como yo entiendo, sin importarme si esto que pido afecta mi vida espiritual, o afecta a los que me rodean. No con razones egoístas o egocéntricas, sino conforme a la voluntad de Dios que sabe dar mejores dadivas que cualquier Padre terrenal que ama a sus hijos. Ahora bien aquí viene lo que muchos llaman la regla de oro: "haz a los demás lo que quieres que hagan contigo." Y es importante para poder recibir. Tal vez estés pidiendo ser perdonado, pero tú no sabes perdonar; tal vez deseas sentirte amado, pero tu no sabes amar; recibir grandes sumas de dinero, pero eres un tacaño; que te hagan justicia, pero tu eres injusto, no tienes misericordia. Dios dice pedid y se os dará, pero hay que buscar al dador de las buenas dadivas y conocerle bien. A medida que conocemos bien a Dios, que nos relacionamos con Él, aprendemos a pedir cosas buenas y el nos las dará. Así que para hallar al dador hay que buscarle.

 

Buscad y hallareis

Hay gente que quiere ser bendecida por Dios, pero no buscan a Dios. Vienen a la iglesia y al menor percance se alejan. Oran o abren la Biblia, sólo cuando vienen a la iglesia.¿Y ayunar? ¡Muchacho, yo no sirvo para eso! Buscar, conlleva acción. Requiere movimiento, acción, no vagancia. ¡Ay, que el hermanito ore por mí! Hay gente tan vaga que se sientan a ver como los otros buscan y hallan y se conforman con admirarlos, ignorando que ese don, esa bendición, Dios también te la quiere dar a tí.¿Por qué te conformas con migajas? Los vagos y perezosos, no hallaran. A tal grado que la Palabra dice que el que no trabaje, que no coma. ¿Qué estás esperando para correr y buscar a tu Hacedor, al Dios Todopoderoso, al Omnisciente, al Omnipresente, ese que puede llegar a donde ningún hombre puede llegar: a tu alma, a tu espíritu, a lo más profundo de tu corazón, para llenarte de bien. Él está esperando que le busques. Isaías 55:6 dice: "Buscad a Jehová en tanto pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano." El tiempo se acaba, nuestro entorno se torna cada vez mas violento, Dios vendrá a recoger a su iglesia. ¿A qué esperas? "Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová el cual tendrá de el misericordia el cual es amplio en perdonar." Dios desea para ti el bien, no el mal. Los pensamientos de Dios para ti son de paz, no de guerra, el anhela darte lo que deseas. Tienes que buscarle de todo corazón, con deseo ardiente de tener un encuentro genuino con él. Con el deseo de tenerlo cercano, no de mirarlo de lejos. Con el deseo de deleitarte en su presencia: "Deléitate asimismo en Jehová y Él te concederá las peticiones de tu corazón"

 

Llamad y se os abrirá

Dios está más cerca de ti, de lo que tá imaginas. A veces pensamos que está muy lejos y que no nos oye. ¿Pero que dice su palabra? Clama a mí y yo te responderé y te enseñare cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Se abrirá todo un mundo espiritual ante ti. Pero para eso hay que acercarse, ni modo que llames de lejos. Llama con confianza, como el que toca a la puerta de un Padre, de un verdadero amigo. Llama creyendo que el está. ¿O tú llamas a una casa cuando sabes que no hay nadie? Hay que llamar sabiendo que Él está y te escuchará. Hay que llamar con fe, porque sin fe, es imposible agradar a Dios. A nadie le gusta la gente que desconfía de uno; es más, nos duele. Dios nos hizo a su imagen y semejanza y en eso Él y nosotros somos muy parecidos. Entonces si te acercas y le llamas, él te oirá y te abrirá sus brazos y te recibirá. Llama, Jesús es la puerta. Por cierto Él dijo: Yo soy la puerta; el que por mi entrare, será salvo; y entrará, y saldrá y hallará pastos. ¡Que hermosa promesa! Dios no sólo te dará salvación, te librará de las manos de tu opresor, de las garras del enemigo. Te dará libertad, entrarás y saldrás sabiendo que Él guardará tus entradas y salidas. El cuidará de ti como el buen Pastor y siempre hallarás pasto. El te alimentará, suplirá tus necesidades. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho."

Así que resumiendo amado, amada, Dios te dice en esta noche: Tienes necesidad, pide, yo te daré lo que hace bien a tu vida; Búscame, con búsqueda sincera y me hallaras porque siempre he estado y estoy muy cerca de ti. Estoy esperando que te acerques a mí, Yo te amo. Llámame, estoy presto para responder a tu llamado, quiero abrirte mis brazos, saciar tus necesidades, brindarte refugio, seguridad, sanar tus heridas, quiero libertarte, traer paz, gozo a tu vida. Sostenerte y darte fuerzas, cuando venga la aflicción o la prueba, abrigarte y darte todo mi amor.

 

Citas Bíblicas
Jeremías 17:5 y 7: "Maldito el hombre que confía en el hombre y se aparta de Jehová; más bendito el hombre que confía en Jehová, será como el árbol plantado junto a las aguas que sus hojas estarán siempre verde y aunque venga la sequía no se fatigará y no dejará de dar fruto".

2 Crónicas 7:14 "si se humillare mi pueblo sobre el cual mi nombre es invocado; y orare, buscare mi rostro y se arrepintiera de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados y sanare su tierra."


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AGUA VIVA

 

Jeremías 2:13-14:"Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua. ¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿Por qué ha venido a ser presa?"

 

Si usted tuviera sed y quisiera tomar agua qué preferiría, ¿ir a un pozo a buscar agua o abrir el grifo de agua y llenar su vaso? Lo lógico y lo más inteligente es escoger la alternativa que menos trabajo nos de y que supla nuestra necesidad mejor y más rápido. En estos versículos Dios habla a través del profeta Jeremías al pueblo de Judá. Este pueblo se había apartado de Dios y a pesar de que tenían guardadas sus verdades religiosas en el templo, estaban adorando y ofreciendo sacrificio a otros ídolos; a Baal, dios de los cananeos. Jehová le señala en el vs. 13: "dos cosas malas ha hecho mi pueblo"; Primero, dejarme a mí que soy fuente de agua viva y segundo, cavaron para sí cisternas rotas, que no retienen agua. En otras palabras decidieron no escoger a Dios, que como fuente de agua viva podía suplir sus necesidades más rápida y eficientemente y se decidieron por una alternativa que difícilmente supliría sus necesidades. De inmediato en el siguiente versículo le pregunta a este pueblo. ¿Son siervos o esclavos para que se dejen acorralar o se dejen privar de la libertad que hay en mí? Sólo ellos hacen cosas ilógicas por obediencia al amo. Este pueblo fue el que Dios había rescatado de la esclavitud de Egipto y ahora era libre, pero persistía en ser esclavo; depender de otros que de Dios.

 

Ésto mismo sucede con nosotros. Dios quiere que seamos libres, pero insistimos en ser esclavos. Dios quiere ser quien supla todas nuestras necesidades, pero insistimos en acudir a otros dioses o ídolos como el dinero, posesiones materiales, poder, fama, prestigio, la aprobación de otros, etc., que son las cisternas rotas porque no tienen la capacidad de satisfacer nuestras necesidades de la manera en que Dios lo puede hacer.

Mas adelante en este capítulo Dios le dice a este pueblo: oye me das la espalda porque quieres buscar satisfacer tus necesidades por medio de estos dioses pero cuando las cosas te van mal quieres que sea yo quien te ayude. Y les pregunta en el vs. 28: ¿y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos para ver si te podrán librar en el día de la aflicción. Y yo te pregunto amado: ¿Pudo el dinero, los amigotes, los bienes materiales que perseguías tener, librarte del día de la aflicción?

 

Tenemos la tendencia a buscar nuestra seguridad en las cosas materiales, posesiones, en nuestras habilidades, hasta en la gente, pero estas cosas nos fallaran. No existe seguridad duradera fuera de nuestro eterno Dios. Dios establece en esta palabra que el es la Fuente de agua viva. El ser humano necesita físicamente del agua para vivir. El cuerpo tiene un mecanismo para recordarnos esa necesidad, nos da sed. Y estar sedientos y no aparece el vaso de agua, nos da ansiedad, nos desesperamos. Espiritualmente hablando el ser humano necesita de Dios para poder vivir y hay también un mecanismo para recordárnoslo. Nuestra alma se siente sedienta de Dios. Es una sed que el ser humano ha tratado de saciar cavando cisternas rotas, pero hay sólo una fuente que pude apagar esa sed: Cristo Jesús, Redentor nuestro.

 

En el evangelio de Juan 4 nos relata el encuentro de Jesús con la Samaritana en el pozo de Jacob. Los judíos y los samaritanos se odiaban. Jesús, que no hace acepción de personas, le pide agua. Ella se extraña de que él le hablara. Esta mujer que tenía que venir una y otra vez a sacar agua de ese pozo de pronto escucha algo interesante. Jesús le dice: "Si conocieras el don de Dios, me pedirías de beber y yo te daría agua viva." Ella cuestiona a Jesús y le pregunta si él se cree más grande que Jacobo que tuvo que hacer ese pozo para que su ganado, él y sus hijos bebieran. Pero Jesús dijo algo que sonó como música en sus oídos: "el que bebiere de este pozo volverá a tener sed, pero el que bebiere del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás, sino que esa agua será en él, como fuente de agua que salte para vida eterna." Mas rápido que ligero ella dijo: pues dame de esa agua para yo no tener que venir aquí a sacarla nunca más y no tener mas sed." Esta mujer aun no entendía que la persona con quien hablaba era el Mesías y que del agua que el le hablaba era de él. Del único que podía llenar esa necesidad de seguridad, de amor de protección que todos tenemos y que evidentemente ella tenía, pues había ya tenido cinco maridos y el que ahora tenía no era su marido. Ella entendió que lo que Jesús le ofrecía le facilitaría su vida. Pensó que Jesús le brindaría una vida fácil. Hay gente que viene a Cristo pensando de esa manera. Si fuera así, la gente vendría a Cristo por una razón incorrecta. Cristo no vino a quitar las dificultades, sino a cambiar nuestro interior, a darnos poder para enfrentar esas dificultades desde la perspectiva, desde el punto de vista de Dios. Ya no con espadas ni con ejércitos, sino con su Santo Espíritu. Ya no con puños o pataletas, ya no escapando a través de los vicios, sino enfrentándolos con el espíritu que puso Dios en nosotros, cuando le aceptamos como nuestro Señor y

Salvador: un espíritu de poder, amor y dominio propio.

 

En el Salmo 42 el salmista dice: "como el ciervo brama por corrientes de agua, así clama por ti, Oh Dios el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo." Quizás en tu busqueda de saciar esa sed espiritual, tu has hecho como el pueblo de Judá, cavaste para tí cisternas rotas. Nada puede calmar tu angustia, tu aflicción, tu soledad, tu tristeza. Tal vez espiritualmente hablando, tu sientas que estás en un desierto donde todo lo ves árido, donde por más que buscas no encuentras ninguna fuente de agua que calme esa sed. No busques más, tu alma tiene sed de Dios.

 

Dios dice en el evangelio de Juan capitulo 7:37: "si alguno tiene sed, venga a mi y beba. El que cree en mi como dicen las escrituras de su interior correrán ríos de agua viva." En otras palabras tendrá vida eterna y mi Espíritu morará en él". Si no te has dado aún la oportunidad de beber de la Fuente de Agua Viva hoy es el día.

Tal vez has bebido de esta agua, pero al igual que los israelitas te has sentido tentado o ya has sido tentado a buscar otras fuentes. Si está seca tu alma, hay en ti desolación, angustia o aflicción y has reconocido que esas aguas de las que has bebido no calmaron tu sed mira lo que dice Jehová a tu vida en Isaías 41:17,18. Dios te escuchará y no te desamparará si clamas a él abrirá fuentes y ríos en los valles y estanques y manantiales de aguas en el desierto y en la tierra seca. Te bendecirá abundantemente. Suplirá a tu vida lo que necesitas cuando estés caminando en el desierto y cuando estés en los valles. En los momentos de dificultad y en los momentos de abundancia.

 

Y por último nos hace una promesa en Apocalipsis 21: "hecho está, Yo soy el alfa y la omega; el Principio y fin. Al que tiene sed yo le daré gratuitamente del agua de la vida". Ya el pagó el precio. El agua es de gratis, te garantiza salud espiritual, vida eterna, en cambio el agua que bebemos hoy es costosa y está contaminada. Y ésto es así, tanto física como espiritualmente hablando. ¿Cuál elegirás beber hoy?


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EL PAN NECESARIO

 

Proverbios 30:7-9:"Dos cosas te he demandado; No me las niegues antes que muera: Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios."

 

Esta es la oración de un profeta llamado Agur. Oración de un hombre que reconoce su debilidad humana y las consecuencias de esa debilidad. Por lo que demanda o pide con urgencia a Jehová, dos cosas. La primera demanda: que aparte de su boca la vanidad y la mentira. ¡Que mucho daño hace estas cosas al hombre! Pero por qué el ser humano es tan dado a estas cosas? Tanto la vanidad como la palabra mentirosa son características de personas con una baja autoestima o un pobre concepto de sí mismo. Alguien que no se sabe amado, se siente inseguro. Esa inseguridad le hace presa fácil de la mentira y de la vanidad. Lo hacen como medio de autodefensa para poder sentirse seguro e importante y lograr respeto de aquellos que le rodean, pero en su interior lo que hay en sí es un grito de auxilio. Está pidiendo a gritos que le amen. En verdad, tanto la mentira como la vanidad son ataduras diabólicas que te apartan del amor de Dios. La mentira es pecado y los mentirosos no heredaran el reino de los cielos. Mentir es entrar en un círculo vicioso, mientras mas mientes y mas vanidad hablas, mas te rechazan. Entonces, peor se siente contigo mismo, menos te acercas a Dios. Y ese es el fín de Satanás. Así que el ruego de este profeta era como si dijese, Oh Jehová, que no olvide que mi seguridad y mi fuente de amor eres tú. Ayúdame a ser integro, honesto contigo, conmigo y los demás.

 

Segunda demanda: No me des pobrezas ni riquezas. Y de inmediato explica el por qué. Sabemos que los éxitos y riquezas envanecen el corazón del hombre. Llega un momento que se nos llena la cabeza de humo y pensamos que lo que obtenemos, lo tenemos gracias a nuestra inteligencia, fuerza o sabiduría. Deuteronomio 8:17 lo explica mejor, dice: "Y digas en tu corazón poder y fuerza de mi mano me han traído esta riqueza".Olvidamos que todo procede de Dios. El éxito no es malo cuando sabemos de quien es la gloria. Hoy lo vemos en nuestra iglesia. Gente usada por Dios para hacer milagros y prodigios que se han envanecido y han querido robarle la gloria a Dios. Hoy en día uno de las enfermedades que mas se ha propagado es el "Síndrome el Yo-Yo". La gente se olvidó del Dios mediante y lo sustituyó por el Yo puedo se olvidó del Gracias a Dios y lo sustituyó por "Gracias a que soy grande."


Pero hay algo más que Agur demanda a Dios: tampoco desea pobreza porque la tentación de verse con tanta hambre y necesidad le llevarían a dudar de la existencia y del amor y cuidado de Dios, por lo que el hurtar y blasfemar contra Dios sería lo más obvio. Ahora bien, Dios no se complace en la pobreza extrema del hombre pero si esta viene, viene como consecuencia de maldición, por desobediencia del hombre.
Por el principio de Galatas 6 que dice: "lo que el hombre sembrare eso también segará" Y esa sería toda una predicación de como el hombre siembra para pobreza.

 

Ahora bien, Dios dice en su palabra que no nos afanemos porque el sabe de lo que tenemos necesidad. También dice en Santiago que a veces no recibimos porque no sabemos pedir, porque pedimos para nuestros deleites pero no hay dudas de que nuestro Dios quiere que seamos prosperado en todo.Por lo que meditando en esta palabra, podríamos decir cuán importante es tener cuidado a la hora de hacer nuestras peticiones a Dios. A veces pedimos cosas materiales, carros, empleos, casas a Dios y nos incomodamos si no llega la respuesta. Es más, las obtenemos en nuestras fuerzas, en desobediencia a Dios y luego son las mismas cosas que nos alejan de Dios y nos traen maldición.

 

Jesús nos enseñó en la oración modelo como pedir al Padre cuando dijo:"el Pan nuestro de cada día dánoslo hoy. Lo que necesito hoy, eso quiero, ni de más ni de menos para no caer en tentación. En este proverbio Agur dice "el pan necesario". Dame lo que realmente necesito para vivir una vida agradable a tí, mi Dios.

Pablo decía: "que seas prosperado conforme a como prospera tu alma". Un deseo lleno de sabiduría celestial pues si en tu corazón quien reina y gobierna es Dios será mucho más fácil manejar tu prosperidad sin caer en tentación.

 

Si has estado presentando peticiones a Dios y estas no te han sido concedidas aún, da gracias a Dios, porque El sabe de lo que te está librando. Cuando presentes oración al Padre dile: Señor no me concedas esta petición si ésta me aparta de tí, sino que todo sea hecho conforme a tu perfecta voluntad. Al presentar petición al Padre medita primero. Esto que deseo es realmente una necesidad o un lujo que me quiero dar para sentirme importante o superior. En la medida que seas honesto e integro contigo y con Dios, en la medida que tu confianza y tu deleite sea Dios, tu verás como se cumple lo que dice el Salmo 37.4:"y él te concederá todas las peticiones de tu corazón."

 

En esta noche Dios te hace un llamado. ¿Hay una petición que me has presentado y aun no te he contestado? Hoy te pido que reevalúes la intención de tu petición. Yo te amo y es mi deseo amado concederte lo que tanto anhela tu corazón pero lo que pides, te pregunto lo que pides, ¿te acercará o te alejará de mí? No fuerces las puertas, confía en mí, yo conozco tus necesidades y no te desamparare ni dejaré que mendigues pan"

El llamado que haré es el siguiente. Todos tenemos peticiones delante de Dios, quizás haya una o algunas que nos inquietan mas que otras o anhelamos que sean contestadas mas rápido y aun no recibimos la respuesta, esta noche seamos humildes y sabios como Agur, si deseas pasa al altar y pídele a Dios que te revele si esa petición.


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VICTORIA EN LA ADORACIÓN

 

"Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado; esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución con pago; dios mismo vendrá y os salvará." Isaías 35:3-4

 

Amados, esta Palabra de Dios habla a un pueblo desanimado, un pueblo sin esperanza que ha perdido sus fuerzas para luchar. Satanás pone en el hombre el desanimo con el propósito de quitarle las fuerzas, el espíritu de lucha y sembrar el temor. El ser humano es muy dado a desanimarse fácilmente, cuando las cosas no salen como las esperamos o no suceden cuando queremos, viene la frustración y con ella el desánimo.

Esto podemos verlo en Números 21; cuando el pueblo de Israel salió del Monte Hor camino del mar Rojo, para rodear la tierra de Edóm y se desanimaron cayendo en la murmuración. Comenzaron a quejarse de por que Moisés les habían sacado de Egipto para morir en el desierto, donde no había agua ni pan y que ya estaban cansados del pan liviano (maná).

 

Y nosotros quizás pensemos; ¿Cómo puede este pueblo ser tan ingrato si acaban de venir de una victoria donde Dios les entregó al cananeo y destruyó sus ciudades? No nos parece lógico ni sensato. Ahora bien, no nos percatamos de que nosotros a menudo hacemos como el pueblo de Israel. Oramos a Dios y nos responde de inmediato y en ese momento Dios es bueno, grandioso, no hay otro como él. Ahora bien, cuando oramos y vemos que nuestra petición no se cumple de inmediato o de la manera en que nosotros pensamos que sería la mejor, murmuramos: no se que pasa, yo creo que Dios no me escucha, no entiendo a Dios, yo oré y no he faltado a la Iglesia y no sé que pasa. ¡Qué mucho cuestionamos a Dios!; nuestra fe se debilita y nos enfriamos poco a poco.

 

El desánimo es sumamente peligroso para el hombre. El enemigo lo sabe pero Dios también lo sabe por eso cuando caminó por las aguas para ayudar a sus discípulos que se encontraban en alta mar y su barca era llevada por un viento contrario, al acercarse a ellos para ayudarles les dijo: "ten animo, Yo soy; no temáis". Ten ánimo, ten valor, ten fortaleza, ten espíritu, Yo soy, no temáis. Y es que el desánimo viene acompañado de temor y el temor es lo contrario a la fé. En Santiago 1:8 dice: el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. El desánimo nos hace dudar, nos hace inconstantes y sabemos que alguien así no puede alcanzar éxito ni en su vida carnal ni espiritual. Por eso Santiago en el capitulo 4:8 exhorta a los de doble ánimo a que purifiquen sus corazones, a que aclaren su mente, los exhorta a no dudar, sino a confiar.

 

Dios en Deuteronomio capitulo 1 dice a Moisés que animen a Josué que lo fortalezcan pues su misión es difícil. Como cristianos, sabemos que el camino estrecho por el que andamos es difícil y en este caminar nuestras manos pueden cansarse, dejamos de levantarlas para adorar a Dios, nuestras rodillas debilitarse, ya no oramos ni buscamos la comunión de Dios como antes, nuestro corazón y nuestra mente se debilitan, se ponen pensamientos negativos, pesimistas pero Dios quiere darte ánimo y en esta hora te dice, no importa que las cosas no se vean como las esperabas, ni que todavía lo que tanto te preocupa se haya resuelto, ni que te parezca que tu situación actual no tiene remedio mira: levanta tus manos cansadas y adórame, inclínate a mí aunque tus rodillas hayan estado débiles, porque no he quitado mis ojos de ti ni mis oídos han dejado de escucharte. No temas; confía en mí, yo te pagaré esa confianza, yo recompensaré tu esfuerzo. Yo mismo, tu Dios, el que todo lo puede, te salvaré de esa situación.


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TEMOR AL HOMBRE

"Yo, yo soy Jehová tu consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que te aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero dónde está el furor del que aflige? El preso agobiado será libertado pronto, no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos" Isaías 51:12-13

 

El Capítulo 51 de Isaías Jehová habla palabras de consuelo para su pueblo el cual se encontraba cautivo, oprimido por sus adversarios. Le habla específicamente a aquellos que la justicia y la ley de Dios, estaba en sus corazones. El pueblo de Israel caía en cautiverio a causa de su desobediencia a Dios. Sabemos que la desobediencia acarrea terribles consecuencias. Pero Jehová que es Dios Consolador y Libertador promete darles la salida a esa opresión, a la angustia terrible que trae el cautiverio.

 

Hoy el ser humano, a causa de su desobediencia a Dios, vive preso del pecado, del enemigo de las almas.

Trayendo a nuestras vidas una opresión tan fuerte que sentimos que andamos en un desierto, nos sentimos solos, sedientos y sin fuerzas para luchar. Pero para aquellos que le aman, el Consolador promete en este capítulo que el cambiará nuestro desierto, en paraíso. ¡Gloria a Dios por eso!

Pero sería bueno a la luz de la palabra de Dios el ver las razones que tenemos para ser desobedientes. En el versículo 11 Dios establece que es nuestro consolador, Dice: Yo soy Jehová tu consolador, pero luego hay una pregunta: ¿Quién eres tu para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno?

 

Todos conocemos las fobias o temores existentes, miedo a las alturas, al encierro pero hay una fobia de la que a veces no estamos conscientes y puede ser tan debilitante y opresiva como cualquier temor. Esta fobia ata al hombre y le hace ser continuamente desobediente a Dios. Esta es la fobia al hombre, a sus acciones a su opinión. Muchos dirán, yo no le temo al hombre. Voy a presentarles un ejemplo: El caso de alguien que Dios le inquieta a pedir perdón a quien ofendió pero desobedece a Dios por temor a lo que piense esa persona de ella o a la reacción de la persona. Otro ejemplo, quienes comprometen hasta los diezmos para poder aparentar estabilidad económica para ser admirado y aceptado por los demás. Uno más común en las congregaciones, personas con pecados ocultos o con ataduras, a quienes Dios quiere libertar y le hace llamados en la Iglesia y no pasan al frente, prefieren seguir atados por temor a que piense el resto de la congregación. Y podemos mencionar uno bastante común los que hacen servicios a Dios, cantan, predican sólo por ser vistos de los demás y lograr la admiración y respeto de la gente. ¿Suena fuerte? ¡Pero es una realidad! La opinión y el temor a la gente puede ser mayor para muchos que el temor a Dios.

 

Isaías 51:12 dice: "Yo, yo soy Jehová tu consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno? " El pueblo de Israel se había olvidado de Dios, se había olvidado de Él por temer al furor del hombre. Sin embargo en este versículo Dios compara al hombre con algo tan frágil y perecedero como la hierba. Deja claro lo mortal y débil que es el hombre. Dios ve como a veces le tememos tanto a la gente que nos da pánico y olvidamos confiar completamente en él. Olvidamos quién es Él. Temer al reproche de la gente es necio porque las personas son criaturas mortales, pero Jehová tiene la última palabra, nuestro futuro y bienestar depende de Él y sólo de Él. En el vs. 13 Dios cuestiona diciendo: "Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; acaso te has olvidado de quién es Dios."

 

Al igual como ocurría con el pueblo de Israel, la opresión del enemigo llega a nuestras vidas muchas veces a causa de la desobediencia a Dios. ¿Sabían que también la desobediencia a Dios viene a causa de la impaciencia? ¿Y saben qué indica la impaciencia? Indica falta de confianza en el dominio soberano de Dios. Dios tenía que recordarle continuamente al pueblo de Israel su soberanía. Con nuestras decisiones apresuradas demostramos que en realidad no creemos que nuestro Dios controla cada circunstancia de nuestra vida. De manera que impaciencia es sinónimo de incredulidad. En el medio del calor de la prueba llegamos a convencernos de que Dios ha perdido control sobre nuestra vida, o que tal vez no le importa lo que nos esta pasando y pensamos que vamos a tener que resolver por nosotros mismos la situación. Nos impacientamos y Pensamos: para eso tengo educación, conocimientos, yo creo que sé como hacerlo, no puedo depender todo el tiempo de Dios. Así, que allí vamos de cabezones y metemos la pata. Tomamos el control, porque no sabemos esperar. Pidámosle a Dios paciencia.

 

¿Saben cual es el problema de la desobediencia? La desobediencia trae más soberbia, que difícil se nos hace a veces aceptar las cosas, nos justificamos, culpamos a los demás y a Dios y así no podemos ir al quebrantamiento, al arrepentimiento a buscar el perdón de Dios. Se llega al corazón de Dios por medio del quebrantamiento. David recibía la misericordia de Dios a pesar de sus múltiples pecados porque sabía quebrantar su corazón delante de Dios. Y si hay algo a lo que Dios no se resiste es a un corazón contrito y humillado. Mientras no confieses tu pecado, será como ir muriendo lentamente. Y no podrás ser restaurado. "Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare eso también segará." Este es un principio mi hermano que no lo rompe nadie.

 

Dios no puede ser burlado, no importa cuantas máscaras trates de ponerte para encubrir tu pecado o tu desobediencia a Dios. En Mateo 6 Dios llamó hipócritas a los fariseos. Dios no se impresiona con las máscaras que nos ponemos para recibir su aprobación. El nos invita a no ser como los hipócritas que cumple con sus "deberes" religiosos para ser vistos de los demás.

 

Mientras oraba a Dios para que me diera el mensaje para esta Iglesia sentí la presencia de Dios y este mensaje venía a mi mente: "El tiempo se acorta, a obediencia he llamado a mi pueblo. Abre tu oído pueblo mío. No temas. Tiempo de guerrear es y sin obediencia a mí no podrás vencer. Les amo y tu pueblo mío haces oídos sordos a mi clamor. ¿Hasta cuándo?; dice Jehová, ¿hasta cuándo pueblo mío? El tiempo se acorta, pronta está mi venida, pero mi pueblo duerme. Despierta sal a la calle, deja las bancas. ¿Amas mi misericordia? Haz misericordia con tus hermanos. Recuerda que lo que hicieres a uno de estos pequeñitos a mí lo haces. No temas yo estoy contigo, Yo soy tu Dios. Voy delante de ti Iglesia, no estás sola, mía es la victoria. No quiero corazones fingidos. ¡Ay, que yo miro en lo profundo de sus corazones! No temas a los hombres, témeme a mí. Mi ira no ha caído sobre Puerto Rico por amor a los justos que son agradables ante mis ojos. Es mi pueblo el que esta llamado a pelear esta batalla. No te detengas, levántate y resplandece, Yo soy la luz y ninguna tiniebla prevalecerá, donde mi pueblo se reúna en mi nombre.

 

Dios ha estado llamando a la obediencia a su pueblo, a su iglesia. Dios está llamando a su pueblo a santidad, a ser íntegros delante de Él. Son tiempos difíciles mis hermanos. Dios esta a las puertas y busca verdaderos adoradores. Muchas veces no recibimos la bendición porque nuestro corazón no es limpio y la Biblia dice: "bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios." La desobediencia a Dios, frena la bendición que Él quiere darte. Dios quiere que nuestro corazón sea limpio."Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de el mana la vida." Saca ese tapón que frena la bendición de Dios en tu vida y serás lleno de la gracia y la misericordia de Dios. "El preso agobiado será libertado pronto, no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan". Dios promete en el vs. 14 al que está preso del pecado, que si le busca, no morirá en esa miseria, ni te faltará nada, ¿y sabes por qué? Porque Él es el Todopoderoso. ¿Quién contenderá contra él?

 

¿Hasta cuando Miriam, hasta cuando Iglesia, nos pregunta Dios? Hasta cuando seguiremos haciendo oídos sordos al llamado de Dios a la obediencia. Hasta cuando cargaremos las máscaras, las ataduras. Hasta cuando resistiremos su autoridad. Mira lo que dice Isaías 52.2 "Sacúdete el polvo…"

 

Hay promesas hermosas para los que le amamos, 1 Corintios dice: "Antes bien como esta escrito: cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido a corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. "Dios tiene preparados cosas especiales, incorruptibles para los que le aman. ¿Cómo saber si le amo? Juan 14.15 dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos.

 

Dios nos da hoy otra oportunidad para buscar en nuestro interior nuestra verdadera intención con Dios. ¿Es él verdaderamente amado por mí o es Dios para mí lo que era para aquellos fariseos, el pretexto para lograr el respeto y admiración de los hombres? No te resistas. Hoy el Espíritu Santo quiere redargüirnos, dirigirnos al quebrantamiento, para que lleguemos al corazón de Dios y él pueda consolarnos. Decía el primer versículo: "Yo soy Jehová tu consolador. Te pregunta ahora Iglesia: ¿Dónde está el que te aflige, el que te agobia? El preso agobiado será libertado pronto, no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos" En otras palabras Yo te libertaré y supliré todas tus necesidades porque El Todopoderoso cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, es tu Dios. Él dice: Yo y sólo yo puedo darte lo que el hombre ni el mundo puede darte. Hoy nuestro clamor a Dios debe ser: ¡Oh Jehová, Ayúdame a obedecerte en amor como tú te mereces!


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