Corazonazos

Corazonazos®, son mensajes cortos que viene a mi corazón cuando leo algún versículo de la Palabra de Dios y hoy los quiero compartir con ustedes. Si deseas recibirlos a tu correo electrónico, envíame un e-mail: mirin@libertypr.net diciendo que deseas recibir los Corazonazos.

[Corazonazo 1 ] [ Corazonazo 2 ] [Corazonazo 3 ] [ Corazonazo 4 ] [Corazonazo 5 ]

[Corazonazo 6 ] [Corazonazo 7 ] [Corazonazo 8 ] [Corazonazo 9 ] [Corazonazo 10 ]

[Corazonazo 11 ] [Corazonazo 12 ] [Corazonazo 13 ] [Corazonazo 14 ] [Corazonazo 15 ]

[Corazonazo 16 ] [Corazonazo 17 ] [Corazonazo 18 ] [Corazonazo 19 ] [Corazonazo 20 ]

[Corazonazo 21 ] [Corazonazo 22 ] [Corazonazo 23 ] [Corazonazo 24 ]

 

 

Dios no falla, nosotros sí; Dios no miente, nosotros sí; Dios promete y cumple, nosotros prometemos y nos olvidamos de cumplir; Dios no cambia de parecer, nosotros sí... ¿Entonces por qué peleamos y nos enojamos con aquel cuyo nombre es Fiel y Verdadero? Los pensamientos de Dios para contigo son de bien y no de mal. Anda, quita el enojo y sonríe que Cristo te ama y su justicia es eterna. Él es quien pelea la batalla por ti y lo bueno es… ¡que siempre gana!

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Apocalipsis 19:11

Subir

 

 

 

 

 

¿Por qué decir Jehová es mi pastor nada me faltará, y luego vivir sintiéndonos desprovistos y temerosos? David, el autor del Salmo 23, conocía el carácter de Dios y habló con seguridad al decir que por cuanto Dios era su Pastor nada le faltaría. No sólo no carecería de nada en el hoy, sino en todo el futuro de su vida. ¡Eso es conocer a Dios! Y le conocía porque tenía intima relación con Él. Eso es algo que necesitamos tener y algo que Dios siempre nos ha demandado. Y es que si nos relacionamos con Él, conoceremos que sólo el Buen Pastor da su vida por sus ovejas. Confía en Él, y te aseguro que podrás descansar.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 23:1-2

Subir

 

 

 

 

 

 

Las cosas del Reino son así: Dios manda y nosotros obedecemos, pero mientras queramos nosotros ser quienes le ordenemos a Dios para que Él nos obedezca... seguiremos dando vueltas en el desierto. No seamos necios...rendirnos a Dios, es la mejor manera de obtener la victoria y disfrutar de la tierra donde fluye leche y miel. Reconoce que eres oveja y déjate pastorear.

Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Salmos 100:3

Subir

 

 

 

 

 

A veces se nos olvida que todos estamos en el mismo barco. Tenemos las mismas debilidades, las mismas tentaciones… y me pregunto por qué será que nos desenfocamos de esta gran verdad y se nos hace tan fácil señalar, juzgar y condenar a los que cometen alguna falta. No violemos más la ley del amor…porque tarde o temprano Dios expedirá el boleto de infracción y el precio a pagar es muy alto… ¡es precio de muerte! El cumplimiento de la ley es fácil…Amémonos los unos a los otros y entonces viviremos.

Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Gálatas 6:1,2

Subir

 

 

 

 

 

 

 

¡Qué bueno que Dios encendió el bombillo en nuestros corazones, para que se disiparan las tinieblas y pudiésemos ver su gloria manifiesta en Cristo Jesús! Ahora nos corresponde a nosotros alumbrar con esa misma luz a todos los que tengan sus corazoncitos apagados. Abre tu corazón y deja brillar la luz que hay en ti.

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 2 Corintios 4:6
Subir

 

 

 

 

 

 

 

¡Qué bueno que nuestro Dios es paciente para con nosotros! Imagínate si hubiese perdido la paciencia hace 100 años atrás… ¡ni tu ni yo hubiésemos alcanzado la salvación! Dios es paciente, pero siempre cumple sus promesas. Así que sabiendo que su venida esta cerca, no nos detengamos, sino que avancemos a gritar a voz de cuello ese primer mensaje que nuestro Señor Jesús dijo cuando estuvo en la tierra: “Arrepentíos el reino de cielos se ha acercado.” Porque sin arrepentimiento...no hay salvación.

2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Subir

 

 

 

 

 

 

Un alma torcida es aquella que se niega a reconocer que necesita de Cristo. Es un alma que aun pecando, dice que no pecó o justifica su pecado. Tristemente, su destino es uno de muerte, pues sólo por la fe se puede alcanzar vida eterna en Cristo Jesús. Si el orgullo quiere torcer tú alma, empuja fuerte, sácalo de tu corazón, y aflorará la fe… esa fe que nos mantiene realmente vivos y con un alma donde reina la paz y la justicia de Dios.

Habacuc 2:4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.
Subir

 

 

 

 

 

 

¿Cómo callar las maravillas que Dios ha hecho en mi vida? El simple hecho de esta viva es un milagro glorioso de Dios en mí. Hablare y exaltare su grandeza de modo que siga corriendo por siempre la voz de que el Dios al que yo sirvo, es el Dios verdadero, el todopoderoso y el que reina por la eternidad. Habla, hasta que el Señorío de Dios este en el corazón de muchos, así como esta en el tuyo.

Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Daniel 4:2, 3

Subir

 

 

 

 

 

 

¡Cuán importante es para nuestro Señor Jesús el que aprendamos el significado de misericordia! Él sabe que lo único que hará que nos movamos a salvar almas para su reino, es la misericordia. A veces preferimos hacer sacrificios, porque ellos no demandan una entrega genuina de amor y compasión. Pero la misericordia, hace que el corazón se conmueva profundamente ante el dolor ajeno, y nos lleva a la acción a favor del que está en desventaja, sin prejuicios y sin juicios. Así es la misericordia de Dios para con nosotros. Amar con pasión al desvalido, y no con lástima, para suplir su necesidad, creo que es la mejor definición de misericordia. Aprendido el significado, ¡sólo nos resta ejercerla!

Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. Mateo 9:11-13

Subir

 

 

 

 

 

 

A veces se nos olvida que todos estamos en el mismo barco. Tenemos las mismas debilidades, las mismas tentaciones… y me pregunto por qué será que nos desenfocamos de esta gran verdad y se nos hace tan fácil señalar, juzgar y condenar a los que cometen alguna falta. No violemos más la ley del amor…porque tarde o temprano Dios expedirá el boleto de infracción y el precio a pagar es muy alto… ¡es precio de muerte! El cumplimiento de la ley es fácil…Amémonos los unos a los otros y entonces viviremos.

Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Gálatas 6:1,2

Subir

 

 

 

 

 

 

 

¡Qué fácil se nos hace codearnos y buscar el favor y la amistad de aquellos que brillan en la sociedad ya sea por su dinero, puestos o posiciones sociales! Sin embargo, que difícil se nos hace aceptar y querer compartir con los discapacitados, los pobres, malolientes y aquellos que no tienen mucho que ofrecernos. A veces hasta nos avergonzamos de que nos vean a su lado. ¡Qué bueno que Dios no hace acepción de personas, porque tal vez ni tú ni yo estaríamos en su círculo de amistades! Imitemos a Jesús en todo y aceptemos a nuestros semejantes por igual, para que así podamos mostrar nuestra fe genuina en Él.

“Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas.” Santiago 2:1

Subir

 

 

 

 

 

 

 

A veces queremos saber más que Dios. Queremos razonarlo todo y hasta nos atrevemos a cuestionar a Dios. Creemos que porque conocemos de su Palabra, ya podemos ser sabios en nuestra propia opinión. Se nos olvida que todo lo que nuestros ojos ven y no ven, fue hecho con propósito por Él. Ese olvido nos lleva a no ser agradecidos, por lo que nuestro entendimiento de la verdad se va oscureciendo hasta que nos hacemos necios. Así que para que no se te apague el entendimiento ni te hagas necio, glorifica y da gracias a Dios en todo tiempo.

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios,” Romanos 1:21,22
Subir

 

 

 

 

 

 

 

El problema de que no crezcamos espiritualmente radica principalmente en la justificación de nuestros pecados. Cuando no queremos aceptar nuestros errores y desobediencia, y tratamos de vestirnos con hojas de higuera para ocultar nuestro pecado. Sin arrepentimiento no hay perdón y sin perdón no estaremos limpios de maldad. Desnudémonos delante de Dios, confesemos nuestros pecados, el nos cubrirá con su perdón y seremos verdaderamente transformados. ¡Total, nada podremos ocultarle pues Él nos ve tal como somos!

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9

Subir

 

 

 

 

 

 

 

El no conocer bien cuál es nuestra herencia en Cristo Jesús, nos hace sentir inseguros, y esa inseguridad nos impide ser compasivos, amables y misericordiosos los unos con los otros. Pero cuando yo sé que en Cristo Jesús, ya he sido favorecido con toda bendición de lo alto… ni los celos, ni la envidia, ni la maldad tienen cabida en mí, porque estoy seguro/a de que ya nada me falta, ni me faltará. Por el contrario, tengo suficientes bendiciones tanto para mí, como para dar en abundancia a mis semejantes. Repasa bien el Testamento, para que cuentes las riquezas que en Cristo Jesús puedes disfrutar día a día.

“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” 1 Pedro 3:8,9

Subir

 

 

 

 

 

 

¡Cuánto tememos al qué dirán! A tal grado que por quedar bien con las personas, mentimos, robamos, y hasta le damos la espalda a Dios. Se nos olvida que todos pereceremos y que tendremos que presentarnos delante del Padre Celestial. ¿Y qué pues diremos en ese día a nuestro favor? Seamos sabios, temamos y obedezcamos a Dios, ese que nos ha prometido salvación y vida eterna por medio de Cristo Jesús. ¿Podrá en esta tierra alguna persona, ofrecernos algo mejor que lo que nos ofrece Dios?

“Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.” Lucas 12:4-5

Subir

 

 

 

 

 

 

 

Yo prefiero obedecer a Dios que a los hombres… más aun cuando éstos me critican y desalientan por hacer, lo que sé que tengo que hacer. Los que no aportan nada a mi crecimiento, no tienen cabida en mi vida, porque a mi quien me dirige y prospera en todo es Dios. Si lo que me dicen no aporta, entonces no importa. No dejaré que nadie me robe la prosperidad que tengo prometida en Cristo. Obedecer a Dios es lo que me ayuda a alcanzar cada día más en Él.

“Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.” Nehemías 2:20

Subir

 

 

 

 

 

 

 

¡Cuán sabio es nuestro Dios!... Y es que no hay mejor ofrenda que podamos ofrecerle a Él, que el amor a nuestro prójimo, la misericordia y el perdón. De esto sí que Dios se agrada. No se trata de dinero, se trata de amor, obediencia y fe. No hay que olvidar que si te humillas, Dios te exalta. No esperes que vengan a ti los que te afrentan, ve tu y muéstrales cuanto amor ha puesto Dios en ti…tanto, tanto que tienes más que suficiente para amar hasta a tus enemigos. Eso sí te hace diferente y es la mejor ofrenda que puedes entregarle a Dios.

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” Mateo 5:23,24

Subir

 

 

 

 

 

 

 

Me encanta saber que el Espíritu de Dios me anhela y me cela. ¡Cuán importante soy para Dios! Y nos cela porque sabe que sólo Él, puede darnos cosas mejores. La pregunta es: ¿por qué entonces somos tan tontos y nos damos el lujo de despreciar esta oferta tan maravillosa de parte de Dios? Ser humildes y mansos a veces nos parece algo vergonzoso o denigrante, pero lo que Dios nos promete si nos sometemos a su voluntad y echamos a un lado la soberbia, ¡es grandioso! Nos ofrece poder y mayor gracia de Su parte, ¡para vencer al enemigo! Ante tal ofrecimiento, yo elijo someterme a Dios… ¿y tú?

“¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Santiago 4:5-7

Subir

 

 

 

 

 

 

Como ciudadanos del Reino de Dios, hemos sido nombrados embajadores, para anunciar al mundo las virtudes de nuestro Rey. ¿Y qué tendríamos que decirle al mundo acerca de nuestro Rey? Sólo para comenzar podríamos decirles que su nombre es Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Y luego, podemos decirles que su Hijo Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, y que nadie viene al Padre sino por Él. Y para continuar, qué tal si les decimos que nuestro Rey y Señor, es el Alfa y la Omega, principio y fin, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Amo ser embajadora del Reino, ¡es que tengo tantas cosas maravillosas que decir de mi Rey! Anda, abre tu boca y anuncia tu también su grandeza.

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;…” 1 Pedro 2:9

Subir

 

 

 

 

 

 

 

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Y para colmo de males, hay gente que tienen ceguera selectiva, pues sólo deciden ver lo que les conviene. No permiten que la luz de Cristo los ilumine. Andan en tinieblas, pero juran que andan en luz. Ahora bien, hay una clave dada por Dios para saber si estas en tinieblas o en luz. ¿Aborreces a algún hermano? Si la respuesta es sí…. ¡Cuidado! Tu caminar será muy difícil y lleno de tropezones, ¿pues quién puede caminar en esta vida sin tropiezos en medio de la oscuridad? Busca la luz, busca a Cristo, llénate de su amor hasta que ames a ese hermano como a ti mismo. Evítate tropezones que con Cristo, ¡Si se puede!

“El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.” 1Juan 2:9-11

Subir

 

 

 

 

 

 

 

Que mucho nos esforzamos por ocultar nuestros pecados y que muchos nos esmeramos para que todos se enteren de nuestras buenas obras. Ni por lo uno, ni por lo otro debemos afanarnos, pues tarde o temprano lo bueno o lo malo saldrá solito a la luz. De algo estoy convencida, y es de que Dios no puede ser burlado. Nada podemos ocultarle. Lo triste es que aun sabiendo esto, muchos son los que insisten en seguir intentándolo. ¿Y por qué lo hacen? Por la duda. Esa que el enemigo siembra en los corazones y que lleva a muchos a pecar. Dios no miente, por tanto procuremos que la duda nunca nos aparte de su verdad, porque tarde o temprano seremos confrontados con su Palabra.

Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de otra manera, no pueden permanecer ocultas. 1 Timoteo 5:24,25

Subir

 

 

 

 

 

 

 

Hemos sido llamados a paz y no a contienda. Debemos procurar dejar en manos de Dios nuestros asuntos, sobre todo aquellos que nos provocan tomar venganza. Total, ¿quién mejor que Dios para defendernos? Él sí que sabe hacer justicia y nunca se equivoca. Si hay alguien que hace las cosas mejor que yo, ¿para qué meter mis manos? Así que por mi parte, yo ya decidí vivir en paz con todos. ¿Y tú?

Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Romanos 12:18, 19

Subir

 

 

 

 

 

 

 

¡Qué maravilloso es Dios! Conoce nuestra debilidad y para que no hiciéramos lo que quisiéramos, nos envió al Espíritu Santo, nuestro Ayudador. Sólo por medio de Él podemos vencer los deseos de la carne y obedecer la voluntad de Dios. Ahora bien, cuando el Espíritu se opone, es porque desea alertarnos de que ese deseo que estamos a punto de satisfacer, no agrada a Dios. Pero es a nosotros que nos toca decidir si obedecemos al Espíritu o a la carne. Y si nos decidimos por satisfacer la carne, no digamos luego que no fuimos avisados.

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Gálatas 5:16, 17

Subir

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A veces se nos olvida cuán grande es nuestro Dios y nuestra fe desfallece. Cuando eso te suceda, basta con que eches una mirada a tu alrededor y admires la grandeza de su creación. Nuestro Dios tiene poder ilimitado, no se cansa, ni desfallece, y todo en Él permanece porque es eterno. Ante tan grandiosa realidad de quien es nuestro Dios, es fácil recuperar en Él nuestras fuerzas, cobrar nuevos ánimos, y seguir adelante. Aunque nos ocurran cosas que a veces no entendemos, podemos descansar tranquilamente en nuestro Creador porque él sí sabe lo que hace… ¡y todo cuanto hace es por nuestro bien!

¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Isaías 40:28,29

Subir

 

 

 

 

 

 

 

Dios premia la fidelidad de una manera grandiosa. Después de una terrible prueba donde las fuerzas parecen desaparecer, si permanecemos firmes en su Palabra, la misma naturaleza hará fiesta para celebrar nuestra victoria en Cristo Jesús. Y es cierto, porque cuando salimos airosos luego de una terrible batalla espiritual, es tanta la alegría que nos parece el sol brilla más, el cielo se ve más azul y hasta sentimos que la brisa susurra a nuestros oídos una nueva canción. Creo que es Dios que confabula con su creación para hacernos llegar su aplauso. ¡Qué bien!

Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. Isaías 55:12

Subir

 

 

 

 

 

 

 

(Derechos Reservados)
Prohibido reproducir sin el permiso del autor.

Dejame saber si te han sido de bendición...puedes enviarme un E-mail: